FUTBOL INFANTIL

Lic. Darío Mendelsohn
Psicólogo especializado en deporte

La frase que encabeza éste artículo fue extraída del reverso de una entrada de fútbol infantil de un club barrial. El mismo club barrial donde (como en tantos otros) se puede escuchar de boca de algunos padres, dirigido a sus hijos, frases tales como: "¡¡¡¡que no te pase!!!!", "¡¡agarralo!!" "¡¡¡¡¡reventálo!!!!!", "¡¡¡¡bajálo!!!!", y algunas otras que por vergüenza ajena prefiero no reproducir.

En cualquiera de estas instituciones se pueden ver niños de 5 años en adelante (a veces más pequeños todavía) intentando jugar al fútbol, en vez de jugar a la pelota.

Es difícil encontrar a alguien que no esté de acuerdo con el hecho que los niños jueguen a la pelota, entendiendo esta actividad, como un juego más espontáneo que dirigido, donde el adulto debería proponer, más que decidir, o sugerir, más que dirigir.

En cambio al hablar de jugar al fútbol, aparecen términos cómo táctica, estrategia, orden defensivo, relevos, posiciones, etc.

El juego es un tipo especial de actividad que tiene gran importancia instructiva en la vida del niño. En los juegos las personas reproducen la realidad circundante y además muestran cierta actitud ante ella, promueven deseos, sentimientos de amistad, cooperación y ayuda mutua. El juego es una actividad que permite al niño expresar con plena libertad, sus impulsos, sus gustos, sus aptitudes, su personalidad. La práctica deportiva tiene una función vital importantísima; prepara, ejercita, entrena al niño y al adolescente para las exigencias de la vida adulta. El juego permite la liberación emocional, y da lugar a la derivación de las tensiones emocionales, de manera inconciente, la alegría, el amor, el odio, el temor, el fastidio, los celos, la ira y las diversas formas de sentimientos, se traducen provechosamente por medio del juego.

"Los niños asociados a un club consagran gran parte de su tiempo libre al deporte; cabe estimar en cinco horas semanales, por lo menos, la duración media de los entrenamientos y las competiciones. Por añadidura, esa duración queda decuplicada por una serie de prácticas derivadas; discusiones en el patio de recreo, sociodrama familiar a raíz y con motivo de la última intervención del niño, encuentro con amigos en el seno del club, lectura de obras especializadas, etc. Así, la participación en las actividades de alguna asociación deportiva cristaliza un repertorio de prácticas, familiares o sociales, que explica la posición primordial ocupada por el deporte en la jerarquía de los valores y gustos de los jóvenes. "

1. "El juego es una actividad para uno mismo y no para los demás y por eso es un medio excelente para poder explorar y poder llegar al aprendizaje en el cual somos nosotros quienes nos transformamos para adaptarnos mejor a la estructura de este mundo externo."

2. "Hay que tratar al niño como un existente que se está construyendo, evitando que el grado de competitividad sea tan alto que llegue a ahogar el carácter libre y espontáneo del niño."

3. Sería aconsejable que los niños, alrededor de los 5 o 6 años, comiencen con iniciación deportiva, entendiéndolo como un proceso genérico a través del cual se procura estimular al niño y proporcionarle las bases que permitan en ese momento y con posterioridad situarse en las mejores condiciones para cualquier aprendizaje, dejando para etapas posteriores la eficacia concreta en algún deporte en particular y su posible orientación hacia la competición.

4. La actividad esencial de la iniciación deportiva es el juego, pero nos referimos al juego espontáneo, donde hay ausencia de finalidad, y se realiza por iniciativa propia.

En la iniciación deportiva, el niño es llevado por distintos deportes grupales e individuales, que le permite aprender la más amplia variedad de gestos deportivos, mientras que paralelamente avanza en su socialización.

Alrededor de los 10/11 años el niño podría elegir un deporte grupal y otro individual, basándose en sus gustos, facilidades, o talento personal, y no en la decisión de los padres.

Para que el niño atraviese en forma placentera y educativa a la vez, la iniciación deportiva, el deporte debería estar al servicio del niño, y no el niño al servicio del deporte, es decir que los elementos (pelotas, raquetas, dimensiones del campo, altura de aros, etc.) deberían ser acordes al desarrollo psicomotriz de los niños, para que exista la posibilidad de aprendizaje. Los niños según sea su edad madurativa poseen un umbral de aprendizaje. Si la estimulación apunta hacia abajo, lo más probable es que no haya aprendizaje, y aparezca el aburrimiento, y por transición la desadaptación del niño. En cambio si la estimulación es hacia arriba del umbral, lo más probable es que haya un aprendizaje negativo, que puede acarrear, el desinterés o un descenso de la motivación, y tal vez el abandono temprano de la práctica deportiva.

Lo ideal sería que un niño, hasta aproximadamente los 10/11 años, juegue, por el placer de jugar, sin hacer hincapié en la competencia, ya que aproximadamente a esa edad hay un aumento de la coordinación dinámica general, aumento de la coordinación óculo – manual, y un mayor ajuste perceptivo interno y externo.

Recién entonces un niño puede comenzar a incorporar lentamente conceptos tácticos, ya que hasta aquí pudo realizar los pedidos de sus mayores, no porque los haya comprendido, sino por obediencia.

Partiendo de la premisa de que las máximas autoridades de un niño, son sus padres, y sabiendo que un entrenador le dice a un niño que mientras dure la competencia, le haga caso a él, y no a sus progenitores, dicho entrenador pasa a ocupar temporariamente la categoría de semidiós, con lo cual su palabra tiene un peso incalculable para dicho niño, proviniendo de ahí su obediencia.

Después de los 10/11 años un niño debería comenzar con especialización deportiva, entendiéndolo como un proceso de desarrollo y entrenamiento de las capacidades técnico – tácticas, orgánico – funcionales, y neuromusculares con el fin de obtener un rendimiento óptimo o máximo, esto implica competencia regular, jerarquías, categorías, reglamentos, etc.

Es sabido que de todos los niños que comienzan a jugar al fútbol, no más del 3 o 4 % llega a desarrollarse como futbolista profesional, es decir que un 96 o 97 % queda en el camino; y sin embargo el sistema apunta a la minoría, sumado a que " como son chicos", quienes se ocupan de su formación generalmente son padres futboleros, que en algunos casos es posible que sepan de fútbol, pero habría que ver si también saben como tratar a un niño, y que es lo mejor que se puede hacer con, por y para ellos.

Cuando los niños dejan el club de barrio, y tienen la posibilidad de llegar a una institución futbolística tradicional, generalmente quedan a cargo de un ex jugador de fútbol profesional (que a veces ni siquiera ha completado el curso de director técnico habilitante), muchas veces, una gloria de dicha institución, que debido a su experiencia como jugador podrá transmitirle a esos niños, vivencias y situaciones atravesadas en su época de futbolista, pero ¿están en su mayoría capacitados para conducir niños en formación que además de conocimientos futbolísticos, necesitan ser respetados en sus tiempos de maduración y crecimiento?

A modo de ejemplo, contaré un hecho que le toco atravesar a mi hijo hace aproximadamente 2 años, cuando tenía 10.
Entre otras cosas que heredó de mí, recibió la pasión por el fútbol, por eso me solicitó que lo llevara a una escuelita de fútbol; lo primero que hice fue averiguar si el profesor estaba habilitado para dicha tarea, y me contestaron que era un ex jugador y técnico recibido.

Por razones laborales, no pude ir la primera vez, pero esa noche le pregunté a mi hijo como lo había pasado, si se había divertido, y que actividades realizaron, y comenzó a contarme, que el profesor los reunió a todos los chicos en el centro de la cancha, y preguntó quién quería ir al arco, entonces dos niños levantaron la mano, y les dijo que se pusieran a un costado, porque iban a ir un rato cada uno. A los demás niños, les dijo que cada uno en forma alternada iba a patear diez tiros al arco, y que el que convertía los diez tiros, no iba a correr ninguna vuelta alrededor de la cancha, el que convertía nueve, corría una vuelta, el que convertía ocho, daba dos vueltas, y así sucesivamente.

Asistí azorado, y en silencio al relato de mi hijo, y a la clase siguiente concurrí para poder comprobar personalmente lo que me relataba mi hijo, y efectivamente se repitió el inicio de la actividad, tal cual me había sido relatado.

Esperé que finalizara la clase, y me presenté al profesor, cómo el papá de uno de los niños, y le pregunté, cuál era el fundamento de la actividad de inicio, que era lo que buscaba, y me contestó que lo hacía para motivar a los chicos.

Me parece que si los chicos cuando están en proceso de formación, reciben un mensaje de su profesor, que dice que correr es para aquellos que no saben pegarle bien a la pelota, y los que patean bien, no tienen que correr, tal concepto se va internalizando en forma errónea.

Hay que entender que para los niños su profesor es una especie de semidiós, ya que si para un niño no hay mayor autoridad que sus padres, y el profesor le dice a ese niño que mientras dura la clase o la competencia, no le haga caso a los padres, dicho profesor pasa a tener temporariamente un poder superior, que lo torna especialmente peligroso, cuando el mensaje no es formativo.

Por motivos cómo estos, y debido a que por suerte desde hace 5 años soy docente de diferentes escuelas de técnicos es que me permití humildemente sugerir a la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA), que a los alumnos que en la actualidad, al terminar su primer año de estudios reciben un título que los habilita para trabajar con niños y adolescentes, reciban un formación superior, o que dicha habilitación sea otorgada al concluir el segundo año de estudios, ya que me parece, que hay que estar tan capacitado para trabajar con niños y adolescentes como para trabajar con adultos.

Notas

  1. Durand, Marc, El niño y el deporte. Paidos, Barcelona, 1988.
  2. Palau Matas, Joaquim, EFDeportes, Revista digital – Buenos Aires – Año 7 – N° 35 – Abril de 2001 http://www.efdeportes.com/efd35/psifut.htm
  3. Palau Matas, Joaquim, obra citada.
  4. Blázquez Sánchez (1986)

PSICÓLOGO DEPORTIVO: Un rol de difícil inserción


Lic. Raul Barrios
Psicologo y Prof. de Ed. Fisica. Titular Catedra Psicologia del deporte. UBA.

…“ Ahora los clubes europeos, y algunos latinoamericanos tienen psicólogos, como las fábricas: los dirigentes no les pagan para que ayuden a las almas atribuladas, sino para que aceiten las maquinas y eleven su rendimiento. ¿Rendimiento deportivo?…(1)

Abunda, en el particular, mundo del deporte (jugadores, entrenadores, periodistas, dirigentes, público), referencias cerca de: la importancia del factor mental en el rendimiento deportivo, a la falta o exceso de confianza o motivación de tal o cual jugador, a la desconcentración en una jugada clave del partido, etc. En la literatura especifica del deporte, esta más que presente la necesidad de incorporar todos los elementos que las ciencias aplicadas puedan brindar, entre ellas la Psicología del Deporte y por supuesto la figura – rol – del Psicólogo del Deporte, por ejemplo, como integrante de un cuerpo técnico, o como asesor externo de un deportista individual. Cualquier libro que hable de rendimiento deportivo menciona el factor psicológico como parte importante de este rendimiento, junto con los factores físicos, la técnica individual, la táctica o la estrategia. La evidencia es cada vez más contundente, podríamos decir que en la mayoría de los casos existe semiplena prueba de lo desequilibrante que resulta la tan mentada cuestión psicológica a la hora de desnivelar un resultado o batir un record, o simplemente disfrutar de una competencia.
Aunque las limitaciones fisiológicas del ejercicio físico sean importantes, los factores psicológicos resultan decisivos para ganar o perder: determinan el grado en que un atleta es capaz de conocer cómo puede aproximarse a sus límites absolutos. (Bannister, 1980).

Permanentemente escuchamos o leemos comentarios en relación a lo determinante del factor psicológico, no solamente por parte de la prensa especializada, sino también por boca de los mismos actores, o sea los deportistas, los entrenadores, los médicos deportólogos, etc. Entonces, como decía un amigo, (ahora en el exilio) ¿POR QUE NO NOS LLAMAN? He aquí la cuestión.

El planteo es: cuan involucrados estamos nosotros los especialistas en Psicología del deporte, es decir cuan responsables, o no, somos nosotros mismos de que no estemos a esta altura de la vida deportiva instalados ya en el Rol, como nosotros entendemos que debemos estar y como todos parecen estar convencido de que debemos estar.

¿Es un problema de demanda?
¿Es un problema de mercado?
¿Es un problema de marketing?
¿Es un problema de falta de capacitación?

En definitiva es un problema nuestro, y en todo caso el estar es una responsabilidad también nuestra, de eso es de lo que nos tenemos que hacer cargo. Ya no le podemos seguir echando la culpa a las malas experiencias anteriores, aunque estas hayan tenido en su momento una decisiva influencia en la aceptación e integración del rol, o al desconocimiento por parte de los entrenadores, que a esta altura de los acontecimientos ya más que desconocimiento, es negación, y me animo a decir que es negación como mecanismo de defensa.

Nosotros, los que nos dedicamos a esto, los que pertenecemos a la APDA, estamos convencidos de los valiosos aportes que les podemos brindar a los principales actores de la escena deportiva nacional para la consecución del éxito deportivo. Estamos convencidos, y no es una mera cuestión de creencias de que “la psicología sirve”, como se suele escuchar por ahí.
Es cierto que aún, y en este bendito país más que en otros, existe la creencia de que solo estamos para atender a personas con problemas, que si un deportista acude a un psicólogo debe andar mal de la cabeza. Existe también la presunción, maliciosa a mi entender, fundada o no, de que queremos meter el diván en el deporte; de que vamos a terminar manejando el grupo a tal o cual entrenador, de que vamos a ser “buches de los dirigentes” o del mismo DT.
Es en este contexto, contradictorio para mi, que nos tenemos que ganar un lugar, (a fuerza de insistir) y naturalizarlo. Parafraseando a Nelly (*), “hacernos necesarios para el otro”. Contradictorio por que es apabullante la evidencia de la “importancia” de nuestra presencia, pero a la vez es también no menos apabullante la resistencia que se nos tiene, aun cuando los últimos eventos deportivos nos han demostrado claramente la importancia de adoptar una concepción global deportiva para obtener resultados positivos.
Estamos dando pasos cortos pero firmes hacia nuestro objetivo, estamos emitiendo señales hacia el planeta deportivo que no están siendo decodificadas en la medida en que a nosotros nos gustaría, estamos generando en los distintos lugares de trabajo resultados más que satisfactorios, (los casos mas resonantes son: el de Marcelo ROFFE (*), en las selecciones juveniles de fútbol de la AFA, y el trabajo de Nelly Giscafré con Las Leonas) estamos investigando, estamos capacitándonos permanentemente y formando a más colegas.
¿Qué nos falta? Nos falta recorrer mucho mas camino del que ya hemos recorrido, golpear mas puertas de las que ya hemos golpeado, generar más proyectos de los que ya hemos generado, convencer o persuadir a quienes todavía no lo están. Nos falta, creo yo, involucrarnos un poco mas como Institución, como equipo de trabajo, en crear la necesidad en el otro, en el OTRO, en el otro de la cultura en definitiva en el otro del universo deportivo, este es nuestro próximo y permanente desafío como Psicólogos del Deporte.

Para terminar y darnos aliento quiero contar lo siguiente: En el año 1943 se recibe de Profesor Nacional de Educación Física un Kinesiólogo, en el año 1944 ingresa al fútbol como preparador físico. Fue y es considerado por todos como un revolucionario. En aquel entonces consiguió y fue el primero en hacerlo: que los jugadores se entrenaran todos los días de la semana, fue el primero en introducir entre ellos la actividad grupal, en convocarlos a la autocrítica, en vislumbrar las ventajas de realizar trabajos de pretemporada y en organizar para la AFA, la Escuela
de Directores Técnicos. Estoy contando parte de la historia de ADOLFO MOGILEVSKY, un auténtico innovador como preparador físico en el fútbol argentino. Un ejemplo para tener siempre presente.

BIBLIOGRAFÍA:
* Eduardo GALEANO. El fútbol a sol y a sombra. Ed. Catálogos. (1995)
* F. C. BAKKER; H. T. A. WHITING; H. van der BRUG. Psicología del deporte.
Conceptos y aplicaciones. Consejo Superior de Deportes. Ediciones Morata, S. L.
(1993)
* EL GRAFICO. N° 3855. 24 de agosto de 1993. Reportaje a Adolfo Mogilevsky.

EL SOCIOGRAMA DEPORTIVO

Lic. Darío Mendelsohn
mendelsohn@impsat1.com.ar

El Sociograma es una herramienta que los Psicólogos que trabajan con grupos deportivos deberían utilizar.

Un Sociograma Deportivo es una radiografía grupal, que consta de los siguientes pasos:

  1. Elaboración de las consignas apropiadas
  2. Formulación de las preguntas a todos los integrantes del grupo para que manifiesten sus preferencias o rechazos.
  3. Tabulación de las respuestas.
  4. Confección del diagrama.
  5. Análisis e interpretación del sociograma.

1. Elaboración de las consignas apropiadas

Cuando más amplias y abarcativas, pero al mismo tiempo concretas, sean las consignas dadas, mayores posibilidades tendremos de obtener un valioso material, acerca de la conformación actual del grupo deportivo.

2. Formulación de las preguntas a todos los integrantes del grupo para que manifiesten sus preferencias o rechazos

Las preguntas pueden ser formuladas a cada deportista por escrito, aunque personalmente creo que es más rico hacerlas en forma oral e individual, ya que desde aquí, podemos empezar a obtener información de carácter cualitativo, al observar el modo de hacerlo, el tiempo que se toma, la predisposición con que contesta, etc.

3. Tabulación de las respuestas

Las preguntas pueden ser formuladas a cada deportista por escrito, aunque personalmente creo que es más rico hacerlas en forma oral e individual, ya que desde aquí, podemos empezar a obtener información de carácter cualitativo, al observar el modo de hacerlo, el tiempo que se toma, la predisposición con que contesta, etc.

4. Confección del diagrama

Este paso se refiere a volcar en un diagrama todas las atracciones y rechazos obtenidos en el ítem anteriormente citado.
Hasta aquí, es posible que el Sociograma sea administrado por alguien, que no necesariamente tenga que ser Psicólogo, aunque por supuesto es mucho más beneficios que este instrumento sea llevado a cabo por un profesional avezado en el uso de la técnica. Pero cuando nos ocupamos del quinto y último paso, esto es, el análisis e interpretación del Sociograma, es cuando se torna necesaria, y más beneficiosa la presencia de un profesional a cargo de esta técnica sociométrica.

A partir de aquí se abren distintas instancias, a saber:
Una alternativa, es que un Psicólogo/a especializado sea convocado para la administración de un Sociograma, con las consignas ya preestablecidas, y sin ningún tipo de información adicional, es decir que llega, toma el Sociograma, tabula las respuestas, y entrega el informa a quien corresponda.
Otra posibilidad es que el Psicólogo/a elabore las consignas en conjunto con el entrenador, y éste agregue a su vez información, que surge de su convivencia diaria con el plantel, lo cual seguramente provocará un resultado cualitativo superior a la primera alternativa solicitada. Una tercera instancia, sería que el entrenador establezca un contrato temporal de trabajo con el Psicólogo/a. Por ejemplo: se conviene que por 15 días el Psicólogo/a concurra a todos los entrenamientos, y a dos competencias (una de local y otra de visitante) sumándole así al Sociograma, la observación cotidiana en el ámbito del trabajo, más toda la información que pueda aportar el cuerpo técnico que será de suma importancia a la hora de entregar el informe correspondiente.

El diagnóstico y el pronóstico que a partir de aquí surja, seguramente será más amplio que en cualquiera de las dos formas antes mencionadas.

5. Análisis e interpretación del Sociograma

El objetivo inmediato del Sociograma consiste en facilitar la visión global de la estructura del grupo, y a la vez señalar la posición relativa de cada uno de sus miembros.
Un buen análisis del mismo, permitirá pues, obtener información objetiva y extraer conclusiones. El análisis-lectura del Sociograma, comprende una visión global del grupo y sus distintos subgrupos, y una valoración de cada individuo.
Se podrá observar fehacientemente, el grado de cohesión del grupo deportivo; también podemos inferir acerca de distintos emergentes (el chivo expiatorio, el fastidioso, el aislado, el payaso, etc.), los líderes (positivos y negativos), los grupos pareja, la comunicación entre los distintos subgrupos, etc.
Comparando Sociogramas de un mismo grupo y preguntas realizadas en distintas fechas, se podrá advertir la evolución de la estructura del grupo, la mayor o menor cohesión, el cambio de las posiciones individuales, el mejoramiento o deterioro de algunos vínculos, etc.
También será positivo recabar información acerca de comunicación intra e intergrupal, para junto con el entrenador trazar estrategias, para favorecer la convivencia interna del grupo, que seguramente contribuirá a la optimización del rendimiento, objetivo al que aspiramos todos los que trabajamos ligados al deporte.


Lic. Darío Mendelsohn
Licenciado en Psicología. Psicólogo del Deporte.
Trabajo publicado en la Revista de la Asociación Metropolitana de Psicología del Deporte. Buenos Aires, 1998. Humor gráfico: Caloi. Con el deporte no se juega /2. Ediciones de la Flor, Buenos Aires.

EL DIÁLOGO NEGATIVO


Lic. Claudio Sosa

Innumerables veces observamos a los jugadores, hablarse negativamente, realizar verdaderas obras dramáticas expresando la frustración o el  enojo por el punto que acaban de perder, maldicen a los dioses del mal día que están teniendo o que la suerte no está de su lado o que no pueden perder contra ese rival (generalmente un fantasma en la jerga deportiva).
Estas actitudes  que realizan los atletas son sólo un mecanismo de defensa ante la angustia de no poder resolver la situación y cuanto más angustiante sea el marcador, break point, set point, un rival de menor ranking etc., mayor es la furia y el enojo. Ellos saben que ese dialogo negativo, los perjudica, que no lo deben hacer, sin embargo, lo realizan una y otra vez. 
Porqué no orientar toda esa energía hacia la pelota, que se acerca a ellos? O a su movimiento de piernas para intentar llegar a cada bola de la mejor manera posible.  Para evitar este dialogo negativo consigo mismo es importante que el jugador conozca  que: puede controlar de un partido y que no.

Comprender que puede controlar del partido
El jugador debe comprender primero  que puede tener bajo su control y que no. El deportista debe saber que toda su energía debe ser orientada en la dirección correcta y que no sirve de nada en gastar energía en  cosas que no podemos cambiar ni controlar.
¿Qué  no está bajo nuestro control?

  • Las condiciones climáticas: para que quejarse del viento, si no va a poder pararlo.
  • El estado de la cancha: la cancha puede estar en pésimas condiciones pero tiene que seguir el partido ahí.
  • Las pelotas con que se juega el torneo.
  • Que el rival juegue bien o mal.
  • Los ruidos externos, el público.
  • Un fallo adverso.
  • La actitud del rival
  • Que  se puede hacer ante estas situaciones del partido, el jugador debe saber que no puede hacer nada contra todo esto, entonces decirles porque  preocuparse por algo que no pueden cambiar.

¿Qué está bajo nuestro control?

  • La actitud: no dar ninguna pelota por perdida. Hay que poner toda la energía en salir a la cancha dispuesto a luchar cada bola y demostrarle a nuestro rival que nuestra mejor arma es la actitud para competir.
  • La voluntad: y la perseverancia de seguir luchando en los momentos difíciles del partido.
  • El control de los ojos: tener un perfecto control de los ojos, miren a Hewitt cada vez que finaliza un punto mira y arregla sus cuerdas para que ningún estímulo visual lo distraiga o Sampras que siempre esta con la mirada en el suelo en la punta de sus zapatillas o en su raqueta.
  • Parar el diálogo interno: que lo lleva al pasado: si no hubiera errado esa volea… o  al futuro: tengo 3 macht points ya gané y de repente perder las oportunidades por no estar atento en el presente, con toda la energía y sentidos en el juego.
  • Creencias irrealizables: la creencia de que siempre tienes que demostrar ser competente, adecuado y capaz de conseguir tus objetivos, la creencia de que tienes pocas capacidades de controlar o cambiar tus sentimientos o emociones (Ellis, 1976). Nadie es ni será nunca perfecto, la preocupación excesiva por el partido o demasiado preocupado por lo que los demás puedan pensar (temor al ridículo o vergüenza) provocan un aumento de los pensamientos negativos.

Equipo para jugar: revisar el raquetero o el bolso antes de ir al torneo, tener las raquetas encordadas, zapatillas, par extra de medias, remeras, vendas, barra de cereal energética, agua. Que el olvido de algún elemento no sea causa de enojos o desconcentración.

¿Qué tienen de malo los pensamientos negativos o enojarse?
La respuesta es: si el jugador, luego de fallar una bola se comienza a castigar mentalmente con frases como:

  • no valgo nada
  • soy malísimo
  • no puedo perder contra este fantasma
  • voy a perder

No va a poder estar preparado para el siguiente punto, hay que despejar la mente de pensamientos negativos sobre la jugada anterior o de preocupaciones sobre lo que puede pasar. Estos pensamientos negativos atan la mente, el cuerpo del jugador y no le permiten jugar en el presente.

ENTREVISTA A SILVIO MARZOLINI


por la Lic. Gabriela Casarico

Al decir de Silvio…

"… El fútbol amateur está formado fundamentalmente por aquellos chicos que les gusta el fútbol, que tienen pasión y esto hay que tratar de encausarlo.
En primer lugar está la capacidad natural del chico para el deporte y si le gusta el fútbol se podrá insertar en algún club.
A partir de ahí el técnico o el maestro (antes se decía maestro) es el que tiene que corregirlo y guiarlo, llevarlo paso a paso y también educarlo en todo sentido en las cosas que son importantes. Debe prepararlo para una competencia que debe ser sana, sobre todo cuando hay muchos jugadores.
En la suma de todas las inferiores los distintos técnicos le van aportando al chico cosas positivas y negativas, de las negativas debe salir más fortificado.
No creo que halla jugadores que crean que no deban formar parte del equipo, ya que si pensás eso estás vencido de entrada antes de empezar, salvo que seas suplente de Maradona, ahí qué vas a hacerle…..
La competencia tiene que ser tan clara que yo puedo ser muy amigo tuyo pero quiero jugar yo y ahí vos (la Psicología) muchas veces hacés de mediadora, trabajás las relaciones entre los chicos y ayudas a los técnicos a manejar ese tema.
Hoy hay también otro problema que es el social, el tema de la familia, las comidas, la formación el la casa. Antes no había tanto problema social, te encontrabas con un chico por categoría, y ahora con diez o quince que tienen problemas y ésa es una gran contra. Por lo tanto hoy te tenés que preocupar no solo por la parte técnica de un jugador, sino analizar de dónde viene el chico, cómo se compone la familia, cómo lo tratan en la caso, la parte de la alimentación, si el contacto de la familia es afectivo ó no es afectivo. Cosas que son las que más te pueden perjudicar en el rendimiento y ahí también ocupás un lugar vos (Psicología) en el rol de aliviarnos la tarea, por hablar con los chicos, ya que nosotros no tenemos tiempo.
Quizá te encuentres con chicos del conurbano, que son chicos con mucho talento, (porque es un tipo que tiene que sobrevivir) pero que vienen con muchas dificultades que a la larga, no al principio, aparecen, porque no tienen las reservas necesarias para asumir ni la presión, ni el trabajo físico, ni la responsabilidad ni nada que haga al trabajo del profesional.
Siempre pensando en un chico que quiera ser profesional y tenga las mayores posibilidades.

Antes eran muy pocos los jugadores que no tenían talento y llegaban, porque eran de luchar, de meter, eran los obreros del fútbol. Hoy ésos obreros son los que vos más podés pensar que mejorando algunas cosas pueden llegar a primera.
Quizá los talentosos no puedan jugar porque no tengan actitud.
Hay clubes que requieren determinadas características en sus jugadores de primera y hay que pensar que si se pueden modificar ésas características y adaptarlos a las demandas del club.
En Boca, por ejemplo, el jugador tiene que tener actitud, un tipo sin actitud en boca es raro que triunfe.
Nosotros acá en Banfield no podemos tener los jugadores solamente "talentosos", se necesitan jugadores inteligentes, fuertes y que puedan trabajar en función del equipo más que individualmente.
Entonces el trabajo del fútbol amateur debe encausarse según la demanda del club. Acá también vos (psicología) ayudas a que los chicos se moldeen según las necesidades del club.
Hay clubes que con algunas figuras y un complemento salen adelante. Por lo tanto hay diferencias importantes desde la formación de los chicos.
El hincha de Boca quiere un jugador que rinda, no importa si el equipo gana 4-0 ó 1-0, ni si se jugó bien, la gente se conforma con el triunfo y esto repercute en inferiores, porque al hincha le da lo mismo si se gana con jugadores que están en el club hace diez años o si se los compró en tres millones de dólares.
Eso marca una diferencia en el trato de inferiores en todo porque se trabaja en función de lo que la gente quiere. En River, por ejemplo son más de esperar a los chicos, el público en eso es más tolerante.
Acá, nosotros queremos que el jugador sea inteligente porque tiene que saber jugar en conjunto para poder equipararse a los equipos grandes.
La selección de los técnicos y la gente que trabaja en inferiores es importante ya que son los formadores. No sirve el técnico competitivo, que sólo quiere ser ganador. El técnico tiene que ser formador en la parte futbolística y como ser humano también. En eso también das una mano.
Todos los del Fútbol amateur deben tener en claro los objetivos, hasta los dirigentes, ya que no sirve ver la tabla de posiciones de las inferiores para ver cómo se trabaja.

Yo creo que la psicología en el Fútbol amateur es muy importante, más que en la primera, hay muchas dificultades de comunicación en los chicos, presiones ansiedad que no controlan.
Necesitan del profesional, en este caso vos, que los oriente, que los ayude a superar los inconvenientes que traen de antes y de ahora. Porque ningún técnico, ni profesor está capacitado para cumplir esa función, no somos profesionales, sí podemos dar una opinión, y aconsejar algo, pero no sabemos si es la realidad de las cosas.
Yo siempre creo en los profesionales en cada función, yo no puedo meterme ni con el médico, ni la psicóloga, ni el kinesiólogo, ni utilero, pero deben demostrarme que son realmente valiosos, porque sinó no me sirven. Yo necesito a alguien que se haga responsable de su función y lo demuestre y no que yo sin tener conocimientos del tema descubra que es un desastre.
También todo depende de los clubes, porque uno quisiera trabajar con profesionales en todo y desde lo económico a veces te limitan.
A mí me gusta mucho el trabajo en inferiores, hay gente que después de trabajar en una primera no quiere bajar, porque son muy competitivos, pero el fútbol te obliga a eso.
Pekerman dijo algo muy importante en una conferencia en la Universidad Austral "la única división competitiva es la primera división después son todas formativas, desde reserva para abajo son formativas" y tiene razón.
Y ésa sería la idea el único que tiene la obligación de ganar es el técnico de la primera, porque siempre dependen del título. En las inferiores las cosas no se hacen para buscar soluciones momentáneas, hay que apostar al futuro y eso deben verlo los dirigentes. La psicología acompaña ese proceso formador, alerta si no se cumple.
El técnico de primera no puede tomarse el tiempo para formar a sus jugadores, sí puede como en Banfield llevar chicos de inferiores porque no compra a quien quiere, pero siempre piensa en el éxito. Allí está la gran diferencia con el fútbol amateur.
No todos estamos preparados para ser los mejores maestros, maestros hoy ya no hay, es el tipo que te hablaba, te corregía, te daba ejemplos, demostraba él. Tenía mucho más tiempo el DT que el preparador físico y hoy es al revés, Demanda mucho más tiempo la preparación física.
Lo mejor sería que el pensamiento futbolístico en cuanto objetivos y modo de trabajo sea el mismo para todos los que trabajan en el fútbol amateur.
Si los técnicos y el coordinador son idóneos no habría grandes dificultades…"

LAS PARTICULARIDADES DEL TENIS III


Lic. José Luis Echegaray

Decía en una nota de hace algunos meses: "… tal vez se me ocurran otras (particularidades) al momento que lea estas líneas publicadas" pero "… espero que con estas, la pintura global del deporte esté lista". Estuve pensando mejor y aunque sigo creyendo que las características fundamentales ya estaban esbozadas en el primer artículo, me parece que estaría bueno sumar algunos aspectos más, que van desde amplitud geográfica y su impacto hasta la difusión al reglamento. De paso también abrimos un campo para analizar el probable futuro del tenis.

  1. Deporte más globalizado?: difícilmente encontremos un deporte que se jueguen en tantos países y por los dos sexos. El fútbol es más popular mundialmente, pero es claro que es abrumadora la superioridad masculina en su práctica. Las estrellas del tenis son reconocidas prácticamente en cada continente y son objeto por eso mismo, de campañas publicitarias de empresas cuyo mercado es global por antonomasia: autos, celulares, comidas rápidas, etc.
  2. Se juega en diferentes superficies: a alguien se le ocurriría un campeonato anual de básquet o voley, donde se juegue sobre tierra, cemento, pasto o alfombra? Seguro que no. Sin embargo los tenistas cambian constantemente de base sobre la que se apoyan, corren y deslizan. Los piques son diferentes, los ajustes que se tienen que hacer al juego son en muchos casos radicales o contra la naturaleza del jugador. En cambio en fútbol o básquet, los cambios de base son mínimos.
  3. Se juega afuera y adentro: el tenis es jugado en invierno y verano, bajo techo o sin él. Inclusive hay un Grand Slam que tiene techo corredizo (Australia) y en el 2007 se le sumará Wimbledon. El voley o el básquet profesional se juega por lo que se, siempre bajo techo, y el fútbol, a la inversa, rara vez se hace así.
  4. Los instrumentos cambian (raquetas, encordados): en los últimos días estábamos viendo como se discutía la introducción de un chip en la pelota de fútbol, cuando hace más de 5 años que eso está en el tenis! Y ni hablar de los avances en los materiales. En otros deportes con "instrumentos" como el béisbol, los avances están directamente prohibidos, se sigue jugando con los bates de madera de hace 80 años. En los marcos de raquetas hemos pasado en 30 años, de la madera a los materiales del espacio, pasando por el aluminio, las fibras, el grafito, el titanio, las nanotecnologías y la ingeniería aerodinámica. En cuerdas podemos decir otro tanto: los constantes avances en las industrias plásticas hacen que las cuerdas cada vez se parezcan más a la tripa natural y tengan una duración mayor, aunque ahora se le pegue más fuerte o se usen cuerdas en aros más grandes.
  5. El peloteo es una cosa no vista en otros deportes: el calentamiento se hace con la colaboración del adversario para minutos después competir fieramente con él. Lo cual habla bien de los orígenes de "fair play" del deporte blanco. Eso también es una marca distintiva. Inclusive el reglamento habilita a que este no se haga (no entre profesionales), pero al negar la oportunidad al rival de pelotear antes de empezar, también se la está negando a sí mismo. En el caso del doble , los integrantes de una pareja pueden entrar en calor entre ellos si la otra pareja se niega a hacerlo.

Estas cinco características adicionales completan veinte con las de anteriores artículos. No se trata de enumerarlas para diferenciarse porque si, ya que algunas más que ser una virtud, parecen ser obstáculos para un desarrollo aun mayor. Pero si son buenas para percibir el universo que es el tenis y lo difícil que es. Como decía un actor, de una película sobre un romance entre tenistas, cuando tuvo que filmar con el público en vivo, en el court central de Wimbledon: "Estaba tan nervioso que casi no me podía mover, y eso que no tenía que hacer ninguna jugada sino solo estar parado. Ahí entendí porque a los que ganan ese torneo, le pagan un millón de dólares. Son tipos muy duros"
Evidentemente el tenis no es fácil, pero no hay duda que es un deporte bárbaro, será esa combinación lo que lo hace tan atrayente?

LAS PARTICULARIDADES DEL TENIS II

Lic. José Luis Echegaray

Haciendo una revisión de mi nota en el número anterior de Temena sobre las peculiares características que hacen diferente al tenis, me di cuenta que había dejado de mencionar algunas otras, y que es bueno tener en cuenta, al momento de evaluar estrategias para aprovechar la inercia favorable que tenemos en el desarrollo del deporte.
Aunque estoy seguro, como dije en esa ocasión, que habrá quien pueda con más precisión y sabiduría, agregar algunas más, y tal vez se me ocurran otras al momento que lea estas líneas publicadas, espero que con estas, la pintura global del deporte esté lista. Es en base a ella que deberíamos actuar.

Características adicionales

  1. Es uno de los deportes que a la vez se juega y se ve: muchas veces vemos en las cadenas de tv deportivas, grandes espacios dedicados a deportes espectaculares, pero que difícilmente puedan ser practicados por muchos. Por varias razones: la Fórmula 1 por una cuestión evidente de costos; los deportes extremos por el riesgo que conllevan, la navegación no es algo tampoco muy popular. Hasta el fútbol que es el deporte popular por antonomasia, se juega en un 99,9% por varones, y eso hasta cierta edad (como vemos más abajo). Luego solo quedan espectadores del deporte nacional. El tenis debe ser uno de los deportes con mayor paridad entre los espectadores y los practicantes.
  2. Pueden jugar hombres por un lado y mujeres por el otro, pero también mezclados: cuantas disciplinas se conocen que puedan jugar hombres y mujeres en contra, por equipos a nivel de grandes torneos (Grand Slams) y también socialmente?
  3. Se juega en superficies varias: no hay muchos deportes que se jueguen en tierra (eso es lo que es el polvo de ladrillo, no? De hecho los franceses lo llaman tierra batida), césped, alfombra, cementos de diferentes consistencias y texturas y hasta goma!!!
  4. Después de los 30 años, que queda?: pensemos en las mujeres de más de 30 años: cuáles son las opciones realistas para practicar deporte pasada esa edad: no hablo de disciplinas como la gimnasia, las caminatas o el acondicionamiento físico; hablo de juegos reglados y con competencia. El tenis allí muestra su singularidad: es la mejor opción: combina destreza, competencia, sociabilidad, bienestar físico. No es creíble que se junten mujeres de esa edad o mayores para jugar al jockey, al voley o al básquet, que si son prácticas populares en la edad escolar
  5. Provee de figuras carismáticas de ambos sexos: no es un dato menor, ya que los ídolos están en todos los deportes, pero solo el tenis brinda figuras de alcance mundial simultáneamente en ambos sexos. De hecho, el famoso partido entre Billie Jean King y Bobby Riggs en 1972, que luego reeditaron Navratilova y Connors, no se pudo replicar en ningún deporte

Termino aquí, pero como decía en la nota anterior: con esto tiene que alcanzar para que nos demos cuenta de lo difícil y único que es el tenis. Tanto a la hora de evaluar a los competidores, en especial si son chicos, cosa que muchas veces se hace con liviandad y sin tener en cuenta esto que vimos; como al momento de pensar maneras de aumentar el caudal de practicantes y la calidad de los mismos.
No es tarea fácil, nunca lo fue, pero sirve tener en claro el tema.

LAS PARTICULARIDADES DEL TENIS I: Por qué el tenis es diferente.

Lic. José Luis Echegaray

José Luis Echegaray es entrenador de tenis, licenciado en Comunicación Social. Ha hecho estudios sobre marketing y management deportivo en Argentina, Brasil y EEUU. Fue gerente de marketing de Head y Hi-Tec entre otras marcas deportivas. Actualmente es el director de Gestión de la empresa Destino GSMD, encargada de la imagen y la comunicación del deporte.

Comprender un problema dicen, es la mitad de la solución. Los conflictos que tienen los chicos (y sus padres) compitiendo, son inherentes al tenis y no queda otra cosa que afrontar la realidad. Prepararse para tener las posibles soluciones claras y prevenir lo inevitable, es la manera algo que se puede transformar en grave.
El tenis posee ciertas características que lo hacen único tanto para bien o para mal. Algunas ya hemos repasado aquí en otras notas, pero sería bueno que las juntemos a todas y las tengamos presentes a la hora de contemplar las reacciones que provocan en los jugadores sometidos a la presión del resultado:
Características:

1. Es uno contra uno en su modalidad de singles: no hay nadie a quien echarle la culpa cuando se falla. Como decía Ringo Bonavena sobre el boxeo: “Cuando suena la campana, te sacan hasta el banquito” Tampoco hay con quien compartir la gloria cuando se triunfa. El ego se infla.
2. En dobles esto cambia sutilmente. Pasa a ser un trabajo más de equipo. Se puede echar la culpa a otro, pero no hay otro más, un tercero que pueda entrar o jugar mejor en su lugar, no es como cualquier otro deporte de equipo.
3. No hay tiempo: no hay períodos de 45 minutos como en el fútbol, ni se detiene el reloj como en el básquet.
4. No hay empate: es claro, no? El 50% de la gente que juega al tenis, pierde.
5. Las dimensiones de la cancha: el chico de 8 años que juega su primer torneo, casi siempre juega con las mismas medidas de cancha que usaron Gaudio y Coria para definir Roland Garros o cualquier otro profesional adulto. Lo mismo con las pelotas. Solo las raquetas (y a veces ni eso) son más pequeñas y acordes con su altura. Eso no sucede en otros deportes: en el fútbol hay canchas más chicas y pelotas adaptadas a su tamaño, el básquet tiene aros más bajos y el voley redes de menor altura, etc.
6. No hay capitanes ni directores técnicos: la asistencia de técnicos en competencia está penada a excepción de las competencias por equipos, emulando a la Copa Davis o la Fed Cup. Otros deportes tienen un coach que hasta puede interrumpir un partido para pedir un minuto y discutir la táctica.
7. No hay limitaciones tecnológicas al desarrollo del deporte: en deportes con instrumentos como es el béisbol, están prohibidos los bates de grafito, se siguen usando los de madera por una decisión de su entidad madre, que no quiere que la velocidad de los bateos supere el alcance de sus jugadores.
8. El sistema de conteo: en un partido de fútbol si se pierde 8 a 0 faltando 2 minutos para el final, es imposible ganar. En tenis perdiendo 6/0-5/0 y 40/0 hay una mínima chance de ganar. El mismo sistema de puntos, games y sets asemejan mini partidos que hay que jugar y ganar uno tras otro.
9. Son muy pocos los jugadores que juegan para su bandera o país: la mayoría compite para su propio éxito, no hay una identidad con un grupo, club o patria.
10. No hay temporada: todos los deportes tienen una temporada de juego y otra donde no se practica o solo se hacen pruebas o exhibiciones: desde la Fórmula 1 hasta el beach volley. El tenis se juega 51 de las 52 semanas en todo el mundo. Muchas de las lesiones de los jugadores tal vez también tengan que ver con esto.

Si con todo esto no nos asombramos de lo difícil que puede ser el tenis para un jugador, es porque nunca analizamos realmente al deporte. Hay otras características que seguro se me escapan y otros podrán completar y/o mejorar con más acierto, pero con estas alcanza para hacer un marco desde empezar a diseñar nuestra acción para tratar con los chicos y sus sueños o pesadillas.

DESARROLLAR LA RESPONSABILIDAD

Claudio Sosa
Lic. Psicología
Entrenador de tenis.

Entrenar jugadores Junior
¿Cómo desarrollar su responsabilidad?

Inculcar una actitud profesional en los jugadores menores de 18 años es un largo proceso que requiere muchos años y es un trabajo que tienen que realizar en conjunto entrenadores y padres. El fomentar una actitud adecuada debe iniciarse desde el mismo momento  en que se inicia el aprendizaje del tenis. El aumentar las responsabilidades también va a desarrollar la confianza en si mismo y su independencia.
Las responsabilidades y tareas que se le asignaran al jugador debe estar en relación a su edad.

Jugadores menores de 12 años

  • Encargarse de preparar sus cosas solo 
  • Tener ordenado su cuarto
  • Colocar todo lo necesario en su raquetero (raqueta, remera, zapatillas, agua, etc)
  • Alimentarse correctamente (evitar gaseosas, panchos, etc)
  • Ser puntuales a los compromisos
  • Aprender las reglas fundamentales del tenis.

Jugadores menores de 14 años

  • Realizar un calentamiento correcto antes del entrenamiento o del partido, sin que se lo pida o tenga que controlarlo el entrenador
  • Adquirir buenos hábitos en cuanto al régimen de consumo de líquidos y alimentación adecuada antes de los partidos.
  • Respetar las decisiones de los arbitros
  • Encargarse de hacer encordar sus raquetas
  • Encontrar su propio compañero de dobles

Jugadores menores de 16 años

  • Garantizar constantemente la calidad e intensidad de los entrenamientos, concentrandose y esforzándose al cien por cien.
  • Dormir la cantidad de horas necesarias ( lo adecuado son 8 horas) evitar quedarse chateando y perder horas de descanso.
  • Mantener el control emocional tanto en los partidos como en los entrenamientos.
  • Realizar la rutina de elongación después de los partidos
  • No dar ninguna pelota por perdida en los entrenamientos y partidos
  • Conocer las caraterísticas  de los diferentes tipos de torneos (Junior, satélites, etc.) reglas, sistema de clasificación, cuando inscribirse en single, doble, lista de lucky loser, etc.
  • Informarse de cuando tienen que jugar su próximo partido.
  • Evaluar su rendimiento en el partido

Al aumentar gradualmente la responsabilidad en los jovenes tenistas, estos fortaleceran su independencia, la confianza en sí mismo e incrementaran la tolerancia a la frustración. Los padres y entrenadores deben ayudar a los jugadores de esas edades descriptas a realizar todas estas responsabilidades con consejos, orientaciones y con el objetivo de que el jugador dependa menos de ellos y pueda valerse por sí mismo. Recuerde que el jugador entra solo a la cancha y debe aprender a hacerse cargo de sus actos, sino va a tener un eterno niño que siempre encuentra una excusa para sus malas actuaciones 

¿Porqué es bueno Competir?

Es muy importante que los entrenadores y padres se den cuenta que la competición no es algo malo. El problema es generalmente la reacción de padres y entrenadores a los malos resultados. Los jugadores nunca deben evitar jugar partidos o huir de sus contrarios. Si se juegan pocos partidos con el tiempo, los jugadores tendrían que hacer frente a una mayor presión, en cambio si se juegan muchos partidos, los partidos se vuelven rutinarios y por lo tanto la presión se reduce.
Si un jugador quiere alcanzar un alto nivel ha de disfrutar con el reto que supone competir y darse cuenta de que algunos días se pierde y otros se gana. LO IMPORTANTE ES QUE LOS JUGADORES SE ESFUERCEN AL 100 % EN TODOS SUS PARTIDOS. Esto es inculcar la  responsabilidad, la tolerancia a la frustración herramientas necesarias para desarrollar un jugador con fuerza mental. 
 Recuerde que los jugadores junior no deben evitar los torneos de de su categoría (ejemplo: torneos de menores nacionales) ya que es fácil jugar cuando no se espera ganar por ejemplo competir en  torneos profesionales, además el jugador no tiene presión jugando en este tipo de torneos donde si pierde fue contra alguien de mayor edad. Es más difícil jugar jugar bien cuando se tiene que ganar.

Lo recomendable es:

Entre los 11 y 14 años: 60 a 70 partidos de single y 24 a 25 de dobles al año.
Entre los 14 y 17 años: 70 a 80  partidos de single y 30 a 50 de dobles al año Entre los 17 y 18 años: 80 a 90 partidos de single y 30 a 55 de dobles al año.
Entre los 18 y 20 años: 80 a 90 partidos de single y más de 50 dobles al año.
Más de 21 años: 80 a 90 partidos de single y más de 50 dobles al año.

Fuentes:
Federación International de Tenis
Herramientas para el entrenamiento piscológico Deportivo

EL VIAJE DEL HÉROE


Lic. Claudio Sosa

Claudio Sosa es entrenador de tenis, psicólogo especializado en deportes y ha sido capitán de equipos juveniles argentinos que han obtenido campeonatos mundiales integrados por David Nalbandián, Guillermo Coria, Juan Mónaco, entre otros. Ha escrito el libro Herramientas Psicológicas para el Entrenamiento Deportivo y actualmente es el Director Técnico de la Academia de Tenis IDTC.

En la humanidad hay miles de historias de Héroes. Un héroe no es sólo alguien que ha realizado un acto de coraje en el cual haya arriesgado su vida para salvar otra, como en los mitos de la edad Media en donde los caballeros se enfrentaban contra los dragones.

Un héroe es también aquel que en la búsqueda de su propio destino tiene que enfrentarse con sus dudas, temores, inseguridades, la influencia de otros que tienen miedo y nos dicen que no lo intentemos, que hay que ser igual a ellos. O seguir el camino de papá y mamá, de que si el padre es Médico el hijo también tiene que serlo, muchas veces el seguir una carrera no tradicional, como es el intentar ser tenista profesional o vivir del tenis, va en contra de lo que la sociedad nos indica: del mandato familiar, de la masificación adolescente de que no hay que destacarse, de que todos tienen que ser iguales, hacer lo que los demás nos indican y no lo que ha nuestro corazón lo apasiona y lo mantiene vivo.

Cuando estás haciendo algo que nadie ha hecho antes, cuando abres un caminos el cual solamente muy pocos pudieron transitarlo, es un camino peligroso, como si caminaras sobre el filo de una espada.
El camino de hacer lo que nos gusta o interesa es difícil, porque mas allá de los rivales que vamos a enfrentar, el camino puede estar bloqueado como en las historias de la Edad Media por un dragón, ese dragón es nuestro propio yo: nuestros miedos, nuestras dudas, el miedo a fracasar. Nuestra mente se invade de: Yo no puedo lograrlo, yo jamás podría hacer lo que hace fulano, yo no voy a ganar, yo no voy a intentarlo

Un héroe es aquel que en la búsqueda de su propio destino tiene que enfrentarse con sus dudas, temores, inseguridades, la influencia de otros que tienen miedo y nos dicen que no lo intentemos, que hay que ser igual a ellos.

Cómo derrotar a este Dragón que bloquea nuestro camino, algunos escapan sin luchar: gritando que no pueden, que estoy atrapado, tirando su espada (la raqueta), en esta lucha a muerte (cómo lo es cada partido de tenis ya que no existe el empate) si un héroe a de morir que sea peleando, el no intentar derrotar al Dragón sin pelear es que nos domina el miedo o de no saber como enfrentarlo.
No siempre es fácil encontrar la forma de vencer al Dragón, pero es bueno tener a alguien que te de una pista, diferentes maestros pueden sugerirte diferentes formas, no pueden decirte exactamente como librarte de tus miedos particulares
Todo lo que un maestro o coach puede hacer es sugerir. Es como un faro que dice: “Aquí hay piedras, de un rodeo, aquí hay un canal donde puede pasar”
Pero es nuestra responsabilidad intentar los diferentes caminos, Freud nos enseña a culpar a nuestros padres por todas las fallas de nuestra vida y Marx nos enseña a culpar a nuestra sociedad, pero al único que hay que culpar es a nosotros mismos.
La aventura es peligrosa, el camino lleno recompensas, lleno de aspectos positivos y negativos, es un camino de alegrías y sufrimientos.
Es como los barcos, los construyeron para salir a navegar y enfrentar las tormentas, más seguro va a estar anclado en el puerto, pero no los construyeron para eso.

Este relato está basado en el libro el Héroe de las mil caras de Joseph Campbell